¿Embarazada?, ¡no dejes de correr!

Correr embarazada

Correr y ejercitarte durante el embarazo te dará más salud y ayudará al desarrollo y parto de tu bebé, pero antes, debes de consultarlo con tu doctor.

Correr es tu pasión, pero ¿te acabas de enterar de que vas a ser mamá? ¡No lo dejes! Es más, aunque no estés embarazada, si tener un bebé es uno de tus planes, considera empezar a practicar el running.

Un bebé sano que llegará al mundo con una tolerancia al estrés superior y un mejor desarrollo cerebral, además de niveles de grasa bajos, junto a la reducción, para la madre, en el riesgo de padecer enfermedades como diabetes durante la gestación o preclamsia, son algunas de las bondades del running.

Pero no sólo eso, también te ayudará a tener un parto más llevadero, sin necesidad de cesárea, a disminuir los dolores e hinchazón de las piernas y a combatir el insomnio y los dolores de cabeza o mareos.

Si ya eras corredora antes del embarazo, será mucho más fácil para ti continuar con la rutina.

En muchas ocasiones, las mujeres pueden seguir al mismo ritmo que antes, si bien, la recomendación es bajar la intensidad a una velocidad conversacional y cubrir el mismo tiempo, pero no la misma distancia, tomar descansos durante la practica y agregar días de descanso, si es necesario.

De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, la recomendación de actividad física para una futura madre es de 20 a 30 minutos al día.

Aunque no para todas las mujeres funciona de la misma manera. Los expertos señalan que si la madre se encuentra en buen estado de salud y su embarazo no es complicado, el running está totalmente indicado. Sin olvidar consultarlo con su médico antes de practicar cualquier ejercicio o deporte.

Pero si el running no estaba dentro de sus actividades cotidianas, es mejor no intentarlo en el embarazo y, en su lugar, optar por caminatas tranquilas.

Así que, si quieres seguir corriendo, puedes hacerlo. Pero no olvides hacerlo con precaución e hidratarte todo el tiempo.

Tips trimestrales
1. Hidrátate y protégete.
Durante el primer trimestre toma mucha agua, protege tu piel del sol y viste ropa cómoda (los zapatos y el sostén adecuados para el embarazo).

2. Cuida el equilibrio y la ruta.
En el segundo trimestre comenzarás a sufrir problemas de balance que te harán vulnerable a caídas. Por ello, elige rutas que sean seguras, de preferencia sin obstáculos.

3. Ten precaución y descansa.
Para el tercer trimestre, asegúrate de seguir al pie de la letra las recomendaciones previas. Pero, sobre todo, toma mucha precaución, y si sientes que tu energía no da para salir a correr un día, no lo hagas.