La Maldad del Mundo

Viernes 21 de septiembre en el Centro Cultural Ricardo Rojas

Ciudad Autónoma de Buenos Aires.  
Con algunos testimonios que vincularán el guión de la película de Pasolini (estrenada en 1962, y protagonizada por la enorme Anna Magnani y Franco Citti) con una historia familiar que sucedía casi en simultáneo a su aparición, La maldad del mundo contará la historia de una prostituta de Florencio Varela llamada Célica quien durante el casamiento de El Negro – el hombre que la regenteaba – se escapó a Constitución para empezar una nueva vida. Pero en este intento, abandonó también a su pequeño hijo Alberto quien quedara a la suerte de los vecinos del barrio donde vivían. Algunos años después, siendo él ya un adolescente, Célica volverá a buscarlo bajo la promesa de un mejor porvenir, muy cerca del Obelisco.
Con: Diego Vegezzi, Fabiana Falcón, Alejo Mango, Paula Staffolani, Julia Garriz, Nicolás Balcone, Julián Rodriguez Rona, Osqui Ferrero, Eric Siage y Lautaro Cuevas.
Ficha Técnica:

Diseño de Escenografía: Magalí Acha
Asistente de escenografía: Vanessa Giraldo
Diseño de Vestuario: Laura Staffolani
Diseño de Iluminación: Adrián Grimozzi
Asistente de Iluminación: Juan Seade
Diseño sonoro y música en vivo: Valentín Piñeyro
Colaboración Coreográfica: Lucía Mouján
Registro documental & Fotografía: Guillermo Barbuto
Colaboración artísitica: Martin Piliponsky
Testimonio en video: Luisa Acosta
PR+Media+CM: Mutuverría PR
Dramaturgia y Dirección: Alfredo Staffolani

Duración: 85 minutos
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ROJAS

Desde el 21 de Septiembre de 2018
Viernes a las 21.30 h
Centro Cultural Ricardo Rojas,
Localidades: $ 130.

Motivaciones de la obra en palabras de autor:
“A principio de los años 60, mi mamá tenía 17 años y trabajaba en una fábrica algodonera en Florencio Varela. Una tarde salía a fumar en un pasillo cuando escuchó llorar a gritos a un bebé en la casa que lindaba con la sala de máquinas. El chico estaba envuelto en una frazada sobre la mesa, y hacía dos días que no comía ni se cambiaba el pañal. La madre, una prostituta del barrio llamada Célica, no había tenido a quién dejarlo, entonces, luego de que el bebé se durmiera, lo envolvió con cuidado y le dejó un plato de leche cerca para que intentara alimentarse por sus propios medios. Pero con apenas seis meses, el bebé no sabía comer, ni hablar, ni podía aún gatear para lamer un poco de leche que había en el plato. Cuando Célica llegó de trabajar su hijo estaba ya en silencio, acompañado por la atención de mi mamá que lo acunaba rodeada de muchísimas operarias que se habían acercado a hacerle compañía. Célica preguntó si podrían ocuparse de él durante algunas noches mientras ella solucionaba algunos problemas de trabajo. Mi mamá aceptó y lo llevó a pasar esa misma noche a la casa que compartía con mis abuelos, sus seis hermanas mujeres y sus tres hermanos varones. Pero Célica regresó a buscarlo recién seis años después, cuando ya era un chico inquieto que se asustó al verla cruzar la puerta, casi como si recordara su cara de alguna pesadilla. Mi mamá recuerda a Célica intacta ese día que volvió, sin preguntas, ni congoja, ni susto: seguía trabajando durante la noche, y le había comprado al chico una campera azul con abrigo de regalo. Entre la película de Pasolini y esta historia hay pocas coincidencias: algunas tienen que ver con la época, otras con la música. Las mejores son las que inventamos: que la Portuense en Roma podría ser Florencio Varela, que Ana Magnani podía ser La Célica, una prostituta que mi mamá conoció a los dieciséis años y le entregó a su hijo para que lo criara, y que ahora mi tío Alberto podría ser el futuro de Éttore, un chico enamorado de otra prostituta del barrio, muy parecida a su mamá.”

Alfredo Staffolani
(Buenos Aires, 1982) es actor, autor, docente y director de teatro. Escribió y dirigió Por culpa de la Nieve, El hijo después, La Mecánica del Sol, Harley – en el marco del Obrador Obrador d’Estiu de la Sala Beckett de Barcelona – Ejercicio para una mujer y un puma y About the campo. Escribió también Un lugar a dónde ir – comisionada por The Royal Court Theatre de Londres – El Ardor (dirigida por Luciano Cáceres, premio Estrella de Mar al mejor texto de la temporada 2018) y Los Golpes (Primera mención en el Concurso Nacional de Dramaturgia del INT 2018) Dirigió además Mishelle di Sant´Oliva de Emma Dante, Un día de verano de Jon Fosse. Como actor trabajó con Rubén Szuchmacher, Francisco Civit, Analía Fedra García, Luciano Suardi, entre muchos otros. Se formó principalmente con Rubén Szuchmacher, Federico León, Alejandro Tantanián, Ariel Farace, Rafael Spregelburd, Horacio Banega; Alicia Steimberg combinando actuación, dramaturgia y dirección. Fue además artista residente del Copycat Academy del Festival Luminato de Toronto, y la usina de creación Experimenta Sur en Bogotá. Sus obras fueron traducida al inglés y al catalán. Por su trabajo recorrió festivales nacionales y en el exterior. Fue nominado a los premios ACE, Teatro de Mundo.