Comida rápida ¿es la mejor opción para después de entrenar?

¿Comida rápida como una buena opción en nutrición deportiva? ¿Es posible que una hamburguesa con patatas tenga el efecto de un suplemento deportivo a efectos de recuperación?

Los suplementos deportivos -y alimentos como la leche y el chocolate como alternativa- son la opción preferida de la mayoría para acelerar y facilitar la recuperación tras el ejercicio, reponiendo las reservas de glucógeno de nuestro organismo.

Recientemente, un estudio en el que participaron 11 hombres de entre 22 y 34 años, físicamente activos y experimentados en entrenamientos semi profesionales, llegó a la conclusión de que la comida rápida puede tener efectos parecidos.

Tras una carga de 90 minutos de ejercicio físico, se administró a los jóvenes suplmentos deportivos -en una ocasión- y comida rápida -en otra- midiendo las cantidades de macronutrientes en este caso. En concreto ingirieron tortitas, patatas fritas, hamburguesa y coca-cola.

Los resultados llamaran la atención a más de uno: tanto la glucosa en sangre como la tasa de recuperación de glucógeno se mostró idéntica con una u otra alimentación.

Los riesgos de consumir comida rápida
Una vez dicho esto, es necesario advertir de una evidencia: los riesgos que conlleva abusar de la comida rápida. Su relación con la obesidad y las enfermedades cardiovasculares está sobradamente demostrada por lo que desde aquí, en caso de que se decida poner en práctica su consumo como alimento recuperador, llamamos a la moderación y el sentido común. Este artículo no es una loa de la comida rápida.