¿Primer trans en asistir a los Juegos Olímpicos de 2020?

Tifanny Abreu es una de las mejores jugadoras de la Superliga profesional de vóleibol femenil, en Brasil, y podría participar en los próximos Juegos Olímpicos 2020.

Abreu vive en un contexto dividido, existe un enorme grupo de apoyo, así como también existen los que están en contra de su participación en la liga. La disyuntiva se debe a que Abreu es una jugadora transexual; no obstante, más allá de la transfobia o cualquier otro prejuicio social, el debate gira alrededor de las condiciones físicas de la jugadora.

Quienes la apoyan
Ella viaja junto con un grupo de aficionados que apoyan su cambio, así como sus méritos de jugadora. Comenzó el vóleibol a los 17 años, en tanto que, en 2012 decidió hacer su transición a mujer. Antes jugaba en algunos equipos europeos y, a partir de la reasignación sexual y el remplazo hormonal, comenzó a jugar en el Vôlei Bauru.

“Los partidos de cualquier deporte no suelen ser espacios en los que las personas trans se sientan cómodas. Está haciendo mucho por nosotros, así que también queremos hacer algo por ella”, dijo una de sus admiradoras.

Lo que argumentan todas sus compañeras y las fans es que no importa su 1.92 de tamaño ni sus capacidades físicas, pues ella aprobó todas las reglas establecidas para entrar en el equipo.

“Es alta y fuerte, pero nada fuera de lo común para una atacante. También comete errores”, explicó Angélica Malinverno, capitana del equipo.

Los del equipo contrario
“En verdad la respeto a ella y su historia. Pero no estoy de acuerdo en que participe en la Superliga femenil. Es un asunto muy delicado y no es transfobia. Es un asunto fisiológico”, argumentó Tandara Caixeta, a quien Abreu venció en su récord de 39 puntos en un solo partido.

¿Qué dicen las autoridades del deporte?
El Comité Olímpico Internacional decidió en 2016 que, tanto hombres como mujeres transgénero, podían competir sin necesidad de someterse a la operación quirúrgica, pero con un control hormonal. Por su parte, las jugadoras que han realizado la transición de hombre a mujer deben reducir el nivel de testosterona en la sangre a menos de 10 nanomoles por litro. Abreu disminuyó sus niveles a 0,2.

Joanna Harper, física médica y atleta trans, la cual asesoró al COI aclaró que, si bien está área es muy controversial, pues existen una gran cantidad de opiniones, las mujeres transgénero que viven una pubertad como hombres tienen cierta ventaja de la que no pueden deshacerse; sin embargo, son menos ágiles.

“Podrían poner una regla que limite la cantidad de jugadoras transgénero a una por equipo”, dio como propuesta.

“Estoy muy orgullosa de ser un modelo para ellos, de manera que también puedan crecer y practicar deportes. Para las pequeñas a las que inspiro y también para los jóvenes transexuales”, concluyó la deportista.

Abreu y Laurel Hubbard podrían ser las primeras atletas trans declaradas en asistir a los Juegos Olímpicos, y convertirlos en un momento histórico.