Acudes al médico y te dice que suspendas tus actividades aeróbicas, pero, ¿está es necesario hacerlo?

Hay estudios que han demostrado que las actividades aeróbicas moderadas —entre 40 y 45 minutos por día— reducen las infecciones respiratorias.

Por su parte, el Dr. Bruce Barrett, profesor de medicina familiar en la Facultad de medicina y salud pública de la Universidad de Wisconsin, dijo para Time que la actividad física es una gran manera de protegerse de estas enfermedades.

Hay quienes dicen que no se debe ejercitar mientras hay infección, pues “el ejercicio es una forma de estrés físico que dificulta la tarea del sistema inmune”, Mariane Fahlman, profesora de educación para la salud de la Universidad Estatal de Wayne.

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Un estudio de la Ball State University demostró que el ejercicio moderado no empeora o prolonga la enfermedad: “si los síntomas son dolor de cuello o congestión nasal, el ejercicio no afecta”, Neiman, médico.

Finalmente, el médico hizo un balance entre las recomendaciones ya mencionadas: él trabajó durante los años 90 con atletas, además de que él también es uno, y mencionó que “si se tiene gripe o algo que provoque fiebre, dolores o debilidad en los músculos, ese es el momento para no hacer ejercicio en absoluto”, Neiman.

Recomendó dejar pasar una semana, así la fiebre y síntomas de una infección en vías respiratorias disminuyen. En ese momento el atleta podrá comenzar con caminatas largas, según información de MuyInteresante.

Después de la segunda semana, si los síntomas aminoraron y el paciente se siente bien, podrá regresar a su entrenamiento regular.