Talar de Pacheco, Buenos Aires.  Son las 11 de la mañana y suena la alarma. Carla Anabela Monardez (28) salta de la cama. Hace apenas cuatro horas terminó su turno en el Hospital Materno Infantil de Tigre, que había comenzado la noche anterior. Aunque los ojos pesan, la bicicleta la espera. Es que la vecina de El Talar lleva una “doble vida”: de día es corredora de rural bike y de noche, enfermera. “Me gustan mucho ambas cosas, no podría elegir una”, expresa sobre sus “dos amores”.

En abril se realizará una carrera en Río Pinto, Córdoba, y Carla tiene todas sus energías puestas en llegar del mejor modo. “Creo que me va a ir bien. Por suerte, casi siempre termino entre las cuatro primeras. Estoy entrenando mucho porque es una de las competencias más importantes a nivel nacional e internacional”, comenta la mujer que el año pasado obtuvo el primer puesto en la General Femenina de Uruguay. Ganadora. Carla Monardez siempre termina subida a los podios.

Ella elige el Complejo Villanueva para entrenar. “Es un lugar tranquilo y escondido, hay countries y viven muchos triatletas. Si bien en Tigre tenemos el circuito de ciclismo, nosotros entrenamos muy fuerte y si hay chicos jugando, resulta peligroso”, apunta.

En cuanto a su trabajo en el hospital, disfruta de su labor con las madres. “Estoy en el área de posparto, en las salas de recuperación. Me gusta charlar con las mujeres, sobre todo cuando son primerizas o chicas jóvenes. Aprovecho para aconsejarlas y a veces me enojo porque dan el pecho mientras usan el celular o quieren dormir con el bebé en la cama. Siempre les hablo desde la contención”, sostiene. “​ Si me cae guardia un sábado a la noche es imposible hacer las dos cosas, no se puede entrenar sin descansar, se te cierran los ojos.Carla Monardez La combinación de sus dos pasiones no siempre es fácil. “Lo más difícil es coordinar los horarios, pero trato de solucionarlo. En el hospital trabajo noche por medio y yo siempre corro los domingos a la mañana. Hay veces que me cae guardia un sábado a la noche y es imposible hacer las dos cosas, no se puede entrenar sin descansar, se te cierran los ojos. Entonces pido un cambio de horario. Me pasa que suelo trabajar tres noches seguidas para compensar el día que cambié. Es un esfuerzo, porque yo sé que estoy representando al Partido y a mi país, y es importante mantener el entrenamiento para llegar óptima a las carreras”.

Como enfermera, Carla Monardez charla con mamás en el Hospital Materno Infantil de Tigre. Al hablar de influencias deportivas, Carla reconoce dos muy importantes. “Por un lado, Selva Pagano, una compañera que salió campeona argentina de rural bike en 2016. Su logro me da fuerzas y ánimo para seguir adelante –enumera–. Además, mi profesor Fernando Donati, porque antes y después de las carreras me brinda confianza, las charlas son esenciales”.
Cuando eligió el deporte, Carla encontró algunas trabas. “Empecé a los nueve años con ciclismo de ruta, pero cuando crecés te das cuenta de que no hay muchas mujeres y los varones te generan un vacío. En rural, al ser más, nos cuidamos entre nosotras y nos ayudamos a mejorar”, expresa, y proyecta: “Mi sueño es ser campeona argentina, pero sin dejar de lado mi vocación de enfermera”.

La importancia de alimentarse bien
La buena alimentación es un aspecto fundamental para cualquier deportista. “Me cuido muchísimo.Tengo controles con una nutricionista que lleva mi historial”, cuenta Carla Monardez. A la mañana elige yogur con cereales y dos frutas. En el almuerzo pasta, carne o pescado (siempre a la plancha) y verduras. En la merienda fruta o turrón y una cena liviana con pescado y ensalada. “Todo lo acompaño con semillas. Las frutas y los frutos secos también son esenciales. Además, no tomo alcohol, no fumo y casi no salgo de noche”, expresa comprometida.