Manchester, Gran Bretaña.   A la atleta paralímpica también le quitaron su automóvil especialmente modificado, con el que se desplazaba a sus entrenamientos.
A la nadadora Rosie Bancroft se le hizo raro no encontrar ciertas pertenencias en su casa, pero no entró en pánico hasta que vio por la ventana y se dio cuenta que su auto donde también guardaba su pierna protética, había sido robado mientras dormía. Ahora hace un llamado desesperado a los ladrones para que se la devuelvan.

Rosie de 23 años estudia zoología en la Universidad de Manchester y es parte del equipo paralímpico de Gran Bretaña. La atleta nació sin la pierna derecha de la rodilla para abajo pero esto no la ha detenido para salir adelante. La joven utilizaba su automóvil para trasladarse a sus clases y al gimnasio donde entrenaba dos veces por día y ahora, tiene que tomar un taxi a diario debido a que no puede caminar distancias largas.

Además del vehículo, los ladrones también se robaron la mochila del novio de la atleta y la bolsa de Rosie donde estaban su pasaporte, llaves y tarjetas de crédito. Sin embargo, lo único que le interesa recuperar a la joven es su medio de transporte con la prótesis incluida. La nadadora lleva tres años entrenando con el equipo representativo de su país y es la primera vez que cuenta con una prótesis especial para nadar.

Por ello, la nadadora lanzó un mensaje al público para pedirles que compartan con las autoridades cualquier información respecto al caso, además de pedirle a los ladrones que regresen el carro. A su petición se sumaron los usuarios de redes sociales, quienes se solidarizaron con su reclamo.

También en un gesto de apoyo, el programa de comedia británico The last leg (La última pierna) ha señalado que los delincuentes pueden enviar la prótesis al estudio de grabación de la serie y que no se tomaran represalias en contra de ellos.