Ronda Rousey abandonó las artes marciales mixtas para convertirse en diva de la WWE, y, casi al borde del llanto.

El ingreso de Ronda Rousey fue el plato fuerte del Royal Rumble, uno de los eventos más importantes de la WWE, el cual se celebró la noche del domingo.

La exestrella y campeona de las artes marciales mixtas abandonó este deporte hizo su aparición en una edición histórica del certamen, en el que se midieron sólo mujeres.

Una vez finalizado el Royal Rumble, la prensa abordó a Ronda Rousey, quien no pudo contener su emoción por formar parte de la marca más importante de lucha libre de entretenimiento. “Esta es mi vida ahora. Sí, esta es mi prioridad en mi tiempo por los próximos años… esto no es un acto publicitario”, dijo la luchadora.

“Estoy saboreando cada segundo. Soy terriblemente afortunada, estoy consciente de esto, muy consciente”, agregó la norteamericana, casi al borde del llanto, quien se animó a hacer una comparación entre las artes marciales mixtas y la WWE. “Allí era más de disfrutar los resultados, aquí se trata de disfrutar del evento en sí”, indicó.

Ronda Rousey confesó haber sido fanática de la lucha libre de entretenimiento desde muy pequeña, especialmente del mítico Hulk Hogan. “Cuando era pequeña y estaba aprendiendo a hablar trataba de decir su nombre, pero sólo me salía ‘Pogan’”, reveló.

Si bien la ahora diva de la WWE estuvo rodeada de gran expectativa por su ingreso, no es del todo una sorpresa. Su carrera en la UFC fue perdiendo lustre con el paso del tiempo debido a los malos resultados que estuvo consiguiendo, y, además de haber tenido una ‘comparecencia’ con The Rock en un anterior Wrestlemania, hace algunas semanas fue vista cenando con ‘HHH’, el encargado de este tipo de operaciones en la empresa